Ella se acercó a él, lo tomó por la cintura y recargó su cabeza en la espalda. Él, mirando al infinito, en un gesto sutil se zafó de ese abrazo. Ella se odió, se sintió despreciada.Él se odió, su trabajo no daba para pagar las cuentas y estaba a punto de perderlo.
El Chivo Expiatorio
Yo no fui! Bueno, ahora si.-
Fresquecito
Los cajones